Soltar

El cirujano me presento: “Éste es el equipo de profesionales. Solo relaja y todo estará bien”. En semi desnudez frente a personas desconocidas comencé a sentir el sedante mientras manipulaban mi cuerpo. La segunda vez fue en las producciones fotográficas cuando escuché: “Listo el vestuario y maquillaje, te ayudamos con las poses, vos relajá” y la última vez fue al entregar mi demo a un productor: “La canción está muy buena, vamos con todo, nos vemos en unas semanas”.

Por primera vez en 30 años mando a producir una canción. Tuve que asumir que no puedo estar con ella de principio a final ¡Es mi canción! ¡Mi hija! Pero debo confiar en que el demo es suficiente para mostrar su identidad y dejarla crecer ¿Se convertirá un nuevo single? ¿Serán 3 remixes? ¿Nada? Soltar.

Hace un año no lavo los platos en casa, las razones seguro las imaginan. Pero extraño ponerme los guantes para enjabonar cubiertos y acariciarlos con una esponja mientras escucho música acompañado por algún rayo de sol sabiendo que nadie los va a limpiar con el amor con el que yo lo hago. Aunque en mi niñez lo odiaba, incluso hoy me esfuerzo por ser yo quien tiende mi cama. Lo más difícil no es soltar tareas sino momentos. Incluso sabiendo que la aspiradora robot limpia mejor que yo.

Ahora entiendo porqué mis artistas preferides dejaban de producir contenido para dedicarse a cosas tan simples como pasar más tiempo con su familia, pareja o dedicarse a la xaternidad. ¿A quién delegaría mis momentos en familia? ¿A quién puedo delegar mi tiempo conmigo? ¿Quién puede ir a mi turno médico? ¿Quién pasará tiempo con mi arte?

Cuidarse a unx y su entono -con todo lo que implica- es un trabajo a tiempo completo no remunerado. Las prioridades son inamovibles, son intransferibles y clara muestra de tus valores. Traducción: Cuando defines lo que realmente importa en tu vida no hay opción de soltarlo. Bendito sea todo lo que haces y bendita tu persona cuando podés hacerlo -valga la redundancia- en persona.