Cuando me amé lo suficiente

translation here

when I loved myself enough, cuando me amé lo suficiente, cuando me amé en verdad, autoestima, autocompasión

Una vez leí una adaptación de éste texto al español con Charles Chaplin citado como su autor y la compartí en forma pública. Años más tarde esa publicación volvió a ser compartida y comentada. Tras investigar un poco, descubrí a su verdadera autora y el texto original (voy a omitir su introducción).

Cuando me amé lo suficiente dejé de conformarme con poco.

Cuando me amé lo suficiente llegué a conocer mi propia bondad.

Cuando me amé lo suficiente comencé a tomar el don de la vida en serio y con gratitud.

Cuando me amé lo suficiente empecé a entender que estaba en el lugar correcto, en el momento adecuado, y pude relajarme.

Cuando me amé lo suficiente sentí la necesidad de detenerme. Y eso cambió muchas cosas.

Cuando me amé lo suficiente compré un colchón de plumas.

Cuando me amé lo suficiente aprendí a amar la soledad, rodeado por el silencio, escuchando el espacio interior.

Cuando me amé lo suficiente comprendí que no soy especial, pero sí único.

Cuando me amé lo suficiente redefiní el éxito y mi vida se volvió más simple. Qué alivio.

Cuando me amé lo suficiente entendí que era digno de conocer a Dios directamente.

Cuando me amé lo suficiente empecé a ver que no tenía que perseguir a la vida. Si permanezco en calma, la vida también sabe encontrarme.

Cuando me amé lo suficiente dejé de creer que la vida es necesariamente dura.

Cuando me amé lo suficiente entendí que el dolor emocional es una señal de que me estoy alejando de mi verdad.

Cuando me amé lo suficiente dejé que mi lado masculino se balanceara de una cuerda sobre el Gran Cañón. Sí.

Cuando me amé lo suficiente aprendí a reconocer mis necesidades sin llamarlas egoísmo.

Cuando me amé lo suficiente las partes de mí ignoradas durante tanto tiempo, los huérfanos de mi alma, dejaron de competir por atención. Ese fue el comienzo de una paz distinta. Entonces empecé a ver con más claridad.

Cuando me amé lo suficiente empecé a comprender que los deseos del corazón también encuentran su momento, y crecí en paciencia y en calma, excepto cuando lo olvido.

Cuando me amé lo suficiente dejé de ignorar y de tolerar el dolor.

Cuando me amé lo suficiente comencé a sentir mis sentimientos, no a analizarlos: a sentirlos. Cuando sucede, algo cambia.

Cuando me amé lo suficiente mi corazón se volvió lo suficientemente tierno como para recibir la alegría y la tristeza de la misma manera.

Cuando me amé lo suficiente comencé a meditar todos los días. Ese sigue siendo un profundo acto de amor propio.

Cuando me amé lo suficiente llegué a sentirme como un regalo para el mundo. Y todavía conservo algunos recuerdos para no olvidarlo.

Cuando me amé lo suficiente aprendí a preguntarme: “¿Quién en mí se siente de esta manera?”. Si escucho con paciencia, descubro quién necesita mi amor.

Cuando me amé lo suficiente dejé de necesitar personas o cosas para sentirme seguro. Antes lo llamaba deslealtad. Hoy lo reconozco como amor propio.

Cuando me amé lo suficiente dejé atrás el perfeccionismo que asesinaba la alegría.

Cuando me amé lo suficiente reconocí la verdad de mis dones y de mis limitaciones.

Cuando me amé lo suficiente dejé de atender el teléfono cuando no quería hablar.

Cuando me amé lo suficiente comprendí que perdonar a los demás había dejado de ser una necesidad.

Cuando me amé lo suficiente pude recordar, incluso en tiempos de confusión, lucha o dolor, que esas partes también son mías y merecen mi amor.

Cuando me amé lo suficiente permití que mi corazón se abriera y recibiera el dolor del mundo.

Cuando me amé lo suficiente comencé a recoger basura de la calle.

Cuando me amé lo suficiente pude sentir a Dios en mí y reconocer algo de Dios en vos.

Cuando me amé lo suficiente comencé a escribir sobre mi vida y mis puntos de vista, porque entendí que era mi derecho y también mi responsabilidad.

Cuando me amé lo suficiente empecé a reconocer mi propósito y, poco a poco, a alejarme de las distracciones.

Cuando me amé lo suficiente vi que aquello a lo que me resistía persistía como un niño pequeño tirando de mi ropa. Ahora intento recibirlo con curiosidad y suavidad cuando vuelve.

Cuando me amé lo suficiente aprendí a detener lo que estoy haciendo, aunque sea por un momento, y consolar a la parte de mí que tiene miedo.

Cuando me amé lo suficiente aprendí a decir no cuando no quiero y sí cuando quiero.

Cuando me amé lo suficiente vi más allá del bien y del mal y me volví neutral. Al principio pensé que se trataba de indiferencia; ahora veo la claridad que puede surgir de la neutralidad.

Cuando me amé lo suficiente comencé a alimentar mi hambre de soledad y a disfrutar de la alegría inexplicable de su compañía.

Cuando me amé lo suficiente pude ver lo divertida que es la vida, lo gracioso que puedo ser y lo gracioso que puedes ser tú.

Cuando me amé lo suficiente reconocí mi valor y mi miedo, mi ingenuidad y mi sabiduría, e hice un lugar para cada uno en mi mesa.

Cuando me amé lo suficiente comencé a regalarme un masaje, al menos una vez al mes.

Cuando me amé lo suficiente me di cuenta de que nunca estoy solo.

Cuando me amé lo suficiente dejé de temerle al tiempo vacío y dejé de hacer tantos planes. Ahora hago aquello que se siente correcto y trato de vivir en sintonía con mis propios ritmos. Qué placer.

Cuando me amé lo suficiente dejé de intentar impresionar a mi hermano.

Cuando me amé lo suficiente dejé de expulsar las voces críticas de mi cabeza. Ahora les digo: “Gracias por sus puntos de vista”. Y la conversación termina ahí.

Cuando me amé lo suficiente dejé que la parte de mí que todavía extraña a quien amó pudiera sentirse triste.

Cuando me amé lo suficiente seguí comprando un pastel de frutas para la adolescente en mí que todavía los ama. A veces, con cerezas.

Cuando me amé lo suficiente dejé de intentar salvar a otras personas.

Cuando me amé lo suficiente perdí el miedo a decir mi verdad y descubrí el bien que me hace hacerlo.

Cuando me amé lo suficiente comencé a escribir mis sentimientos. Estos compañeros silenciosos hablan mi idioma; no necesitan traducción.

Cuando me amé lo suficiente dejé de buscar expertos para cada respuesta y comencé a vivir mi propia vida.

Cuando me amé lo suficiente entendí que mi ira puede enseñarme sobre responsabilidad y que mi arrogancia también puede enseñarme sobre humildad.

Cuando me amé lo suficiente empecé a elegir con más cuidado aquello que alimento en mi cuerpo (excepto los pasteles de frutas ocasionales, por supuesto).

Cuando me amé lo suficiente aprendí a convivir con las idas y vueltas del juicio y la desesperación.

Cuando me amé lo suficiente tuve la oportunidad de hacerme un corte de pelo costoso y disfrutar cada minuto de la experiencia.

Cuando me amé lo suficiente dejé de necesitar tener razón, y equivocarme perdió parte de su peso.

Cuando me amé lo suficiente aprendí a llorar las heridas cuando ocurren, en lugar de cargar con ellas a todas partes.

Cuando me amé lo suficiente me perdoné por todas las veces que pensé que no era suficiente.

Cuando me amé de verdad las cosas se aquietaron por dentro. Y eso fue agradable.

Cuando me amé lo suficiente empecé a escuchar la sabiduría de mi cuerpo. Habla con claridad a través del cansancio, la sensibilidad, las aversiones y el hambre.

Cuando me amé lo suficiente dejé de temerle a mi miedo.

Cuando me amé lo suficiente dejé de recalentar el pasado y de preocuparme tanto por el futuro. Eso me devuelve al presente, que es donde vive la vitalidad.

Cuando me amé lo suficiente comprendí que mi mente puede atormentarme y confundirme, pero al servicio de mi corazón también puede convertirse en una noble aliada.

Cuando me amé lo suficiente empecé a saborear la libertad.

Cuando me amé lo suficiente encontré mi voz y escribí este pequeño libro.

When I loved myself enough, Kim McMillen

. . .

Something similar / Algo similar
All I need / Todo para mí
Inspiration? / ¿Inspiración?
Erizo – Hedgehog
Something different / Algo diferente
Castilllo

¿Qué te movió esto? / What did this shift for you? / 这让你有什么触动

Your email address will not be published. Required fields are marked *